sábado, 3 de mayo de 2008

El temor de perderla era insoportable, indescriptible, sus ansias de verla crecían cada vez más, su corazón sangraba por dentro aunque ella no lo notara, sus lágrimas caían suavemente por su rostro . Su torpe corazón no quería ser más dañado, no quiso más que sus palabras se las llevara el viento y que ella nunca las escuchara, su último latido la llamó a lo lejos mientras sus labios susurraban su nombre............cayó sobre el frío suelo como caía la tarde por su ventana, su tonto corazón dejó de sonar y sus lágrimas cesaron, y como un fantasma la iría a buscar para cuidarla de noche, para besarla de día y que nadie más la toque, que nadie se atreva a mirarla porque sería insoportable y moriría una vez más.

1 comentario:

mar dijo...

uau... uuaaauuuu... sentir así es feito.

*será ke d verdad nos guzta sufrir?*
*empiezo a creer ke sí*
*jaaa*