martes, 13 de enero de 2009
sábado, 3 de enero de 2009
3 cigarros en la mañana, una botella de agua y los ojos con lágrimas, el corazón destrozado y no sé donde quedó mi alma.........si es que alguna vez la tuve. La mañana perfecta dije en voz baja, mientras nadie a mi alrededor podía escuchar. Un corte lo solucionó todo, la sangre infectada caia lentamente y mis ojos se iban secando con el viento........la mañana perfecta volví a decir.
Los pensamientos están lejos, tu mente lejos de mi, tus ojos sin mirarme y aunque tus palabras me digan lo contrario yo lo puedo sentir. No quiero ser un estorbo, no sé ni que decir, cada palabra que pienso se la lleva el tiempo, el viento y las horas que paso junto a ti. Tu mente no me pertenece y si muero te daría lo mismo sentir o no sentir, tus ojos llorosos no dejan ver tampoco mi tristeza ni las ganas que tengo de estar ahí. Ya no crees ni una palabra de las que te pueda decir, entran y salen como si nada te pudiera herir, podría morir desangrada y tu corazón sin sentir me diría hasta mañana para dejarme morir.
Esa noche se desnudó para mi, soltó su largo cabello y de provocativa buscaba mi mirada en plena oscuridad mientras yo permanecía sentada cómodamente en la silla a unos pasos de ella….. mis ojos no podían verla. Mi mente se nubló y buscando otra distracción para mis ojos voltee la cabeza como queriendo perder su cuerpo, mi mirada fue a parar al suelo y vi su sombra moviéndose lentamente, mis oídos escuchaban sus suaves gemidos que en esos momentos eran como una pesadilla. De repente imaginé su cuerpo entrelazado con otro que no era el mio, moviéndose lentamente, besando otra boca, mis ojos se cerraron fuertemente y mis oídos trataban de taparse cada vez que ella me pedía que la tocara. Simplemente no podía estar con ella ahora, no si sabía que manos ajenas la habían tocado, que otros oídos la habían escuchado, no podía mirar su cuerpo desnudándose frente a mi si cada vez que la miraba la imaginaba con alguien más. Esa noche no pude tocarla, ni siquiera pude rozar sus cabellos ni tocar su mano, la dejé volverse loca con el placer que guardaba dentro con la excusa de que sus gemidos me volvían loca que si se tocaba así me haría llegar a la luna…………mentí, no la miré ni un segundo más, no la escuché, no la toqué ni con el pensamiento porque su cuerpo había sido profanado mil veces, porque sus labios descubrieron otros antes que los mios…….
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