viernes, 29 de agosto de 2008

La noche se me hace eterna, los sonidos me desesperan y lo único que quiero es esconderme, correr y esconderme donde sé que vas a encontrarme. Esta noche no quisiera haberte dejado ir, esta noche quiero que te quedes conmigo aunque no me digas nada, quiero saber que estás ahí porque te necesito más que nunca, porque no aguanto tenerte lejos de mi, porque eres lo único que quiero.

La noche seguirá siendo eterna para mi, mientras doy miles de vueltas en la cama tú recuerdo invadirá mi cuerpo y mente. Pensaré tan fuerte en ti que sentirás mi cuerpo a tu lado abrazándote hasta que mi mente descanse y mis ojos se cierren.

Pero por ahora la noche sigue siendo eterna..........como odio estas noches sin ti.

sábado, 16 de agosto de 2008

Resuelto a contar por fin sus problemas, como el común de la gente suele hacerlo, se levantó de su sofá negro, se vistió de negro como siempre y salió en busca de.......en realidad él no sabía en busca de que, pero iba con ganas de gritar sus verdades y por fin dejar atrás su eterno silencio.......
Así anduvo horas de horas bajo la brillante noche, la noche fría y un poco sola, aunque esta vez optó por ir por calles transitadas, no encontró otra alma que la suya propia.
Chocó con colillas de cigarro, con perros callejeros que lo miraron con cara de entusiasmo, con gatos que se escondían detrás de los árboles y con basura, con mucha basura que rodaba por todos lados.
Cansado de caminar y aún con ganas de hablar, de decirle a alguien lo que sentía, de abrazar a alguien; se sentó en la primera banca vacía que encontró y vio como dos estrellas brillaban, como la luna cambiaba su rostro y sintió como el frío viento chocaba contra sus negros y cortos cabellos.
Encontrando a más nadie empezó a hablar, habló con la luna y ella le dijo lo hermoso que era, habló con las estrellas y ellas le dijeron que amaban el color de sus ojos, habló con el viento y él le dijo que adoraba su perfume.
Siguió hablando el hombre vestido de negro, siguió hablando con la nada, con todo lo que su imaginación pudo responderle, habló con su soledad y mientras lo hacia su cuerpo se desvanecía, su carne se volvía en arena, fina arena que dio a parar en el mar. Desde ese día son las olas su voz, el viento lleva su perfume, la luna tiene su rostro y las estrellas llevan el color de sus ojos. El hombre de negro, ese que te responde cuando hablas con tu soledad.

viernes, 15 de agosto de 2008




Disturbing....
No lo siento, no siento que me quieras, que te interese, no ahora, soy yo lo sé.
No siento que le pueda interesar a nadie, sólo espero que me digas esa palabra que ahora necesito escuchar y que hasta ahora no descubrí cual es.
No te siento más cerca, te siento ajena, lejos tan lejos que no puedo sentir nada.

Siento que te amo más que a nadie y que a ti te sienta bien eso.
Siento que me quiero acercar y tú sólo te quedas ahí esperando.
Siento que voy a explotar en llanto y a ti..........a ti no te interesa.

No sé si sea verdad, es mi mente o mi insania.......

martes, 5 de agosto de 2008

En mis sueños

Traté, al pararme delante de la orilla del mar, dejar mi cuerpo a su disposición, que el hiciera conmigo lo que quisiera que me llevara con sus eternas olas hasta lo más hondo y que mientras muriera pudieras sentir como el rozar de mis labios te envolvía por completo aunque estuviera desapareciendo a miles de kilómetros de ti.

Intenté gritarle al cielo tu nombre, gritarle lo más fuerte que pude y rogarle que me llevara a tu lado, que me envolviera en un tornado y poder verte desde sus nubes, aunque no pudiera acercarme.

Quise escalar las más altas de las montañas para poder verte de lejos, para poder seguir todos tus pasos y ver cada uno de tus movimientos, quise que la tierra que se levantaba se mezclara con mis pensamientos para que los llevara hasta ti.

Por fin me di cuenta que nada de eso me llevaria hacia ti y resignada a mi suerte dormí entre mis frias sábanas, entre mis propios brazos, hasta que te encontré en mis sueños, y mientras me mirabas a los ojos te pude decir mil veces te amo, besando eternamente tus labios nunca te cansaste de mi hasta que desperté. Mis ansias por verte en mis sueños se aceleraron y sólo pude intentar lo imposible, en una noche de estrellas pedí con todas mis fuerzas vivir siempre dormida, para poder soñarte y decirte todo lo que te amo, para poder pasar mi vida entre tus brazos y sentir el sabor de tus labios. Ese día esperé con todas mis ansias a que fuera de noche, cuando oscureció mi corazón latió a mil y de pronto caí dormida en el más profundo de los sueños, te encontré entre ellos, te tomé de la mano y prometí nunca más irme, después de darme un beso en la frente dejaste que te llevara conmigo y así dormí una eternidad, viviendo una vida contigo, soñando con nadie más.