viernes, 13 de febrero de 2009

La estupidez al verme al espejo saltó a la vista derepente los ojos delineados de negro se desvanecieron por completo, “la puta madre” grité en voz alta ………y como si fuera de papel, corté mi piel hasta lo más profundo de mi ser, corté mi rostro hasta que quedara rojo por completo, mis brazos y piernas no fueron ignorados por mi inmensa ira y al igual que mi cara se bañaron de rojo oscuro. En un baño de sangre grité todo lo que pude, mientras el dolor era intenso y mis manos temblaban. No entiendo este silencio tan desesperante, será mejor gritar hasta dejar de existir.

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