martes, 9 de septiembre de 2008

Con una copa de vino entre los dedos y una ansias de fumarse hasta el aire dirigió sus ojos hacia la oscuridad de la nada, pensando una y mil veces en ella suspiró sin desfallecer y tras varios sorbos del rojo vino prendió el primer cigarro que veía después de mucho tiempo. Con ansias encendió el veneno que inhalaba lentamente y tras retener el mortal humo por unos segundos lo expulsó por la nariz suavemente dejando caer su cabeza hacia atrás. La noche no se hizo más oscura, ni las estrellas brillaron más, todo quedó en silencio era ella y alguien más, tal vez sólo ella entre la oscuridad, el vino rojo como la sangre y el humo eterno del cigarro. Era ella y las ganas de verla sólo por un momento, era ella y las ganas de amarla y no dejarla más............era ella, ella y algo más. El vino terminó por perderse entre sus labios y su garganta y el humo del cigarro se mezcló entre sus deseos y pensamientos en la oscuridad, su corazón parecía estallar y sus ojos cansados de dejar caer lágrima tras lágrima se cerraron queriendo abrirse y encontrarla a su lado, sin embargo no los abrió más pues sabía que esto no sucederaría, tras un eterno susíro como esos que sólo podía dar cuando pensaba en ella dejó su cuerpo volar y así con la oscuridad su alma se mezcló y su cuerpo desapareció.

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