miércoles, 10 de septiembre de 2008

Nuestra caja de madera



Un día cualquiera una tipa cualquiera conoció a una niña no como cualquiera. La tipa cualquiera se enamoró de la niña porque ella era única, era todo lo que siempre quiso y que nunca encontró....por supuesto hasta que la encontró. Después de conocerse un poco más su amor creció y creció tanto que se juraron la eternidad, sin embargo no todo es perfecto, cansadas de los demás decicidieron irse a buscar y escapar lejos, tan lejos que nadie las encontrara. Por fin una noche de esas de las que siempre compartían decidieron armar una cajita, una cajita de madera. Armaron la cajita y la pintaron de negro porque era uno de los colores que más les gustaban, dentro pusieron muchas cosas que las dos por fin podrían compartir, pusieron cosas como un columpio y una hamaca. Habían muchas estrellas que brillaban al lado de la luna llena y un árbool sin hojas que no daba sombra y era raro........raro como ellas y eso les encantaba, también decidieron tener una mecedora para poder dormir sobre ella mientras veían las estrellas y sentían el frío del otoño, porque siempre sería otoño. Pasó mucho tiempo hasta que envejecieron juntas, muy juntas como siempre lo quisieron y fue entonces cuando la cajita negra de madera desapareció en medio de la nada y ellas dentro de esta vivieron una eternidad.

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