sábado, 3 de enero de 2009
3 cigarros en la mañana, una botella de agua y los ojos con lágrimas, el corazón destrozado y no sé donde quedó mi alma.........si es que alguna vez la tuve. La mañana perfecta dije en voz baja, mientras nadie a mi alrededor podía escuchar. Un corte lo solucionó todo, la sangre infectada caia lentamente y mis ojos se iban secando con el viento........la mañana perfecta volví a decir.
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